
Misterio del Collar Desaparecido
Este es el quinto libro de la colección Misterios 2. La versión que yo tengo data de 1961, es protagonizada por los mismos personajes, sólo que ahora son un poco más grandes; inclusive Fatty ya “rompió” su voz y creció varios centímetros, por lo que ahora podrá disfrazarse de persona adulta sin ningún problema.
Al igual que la vez anterior, el libro da inicio en las vacaciones ya que los cuatro mayores van a internados y solo en este tiempo pueden estar juntos, las vacaciones de verano son terriblemente calurosas por lo que los niños se encuentran en un estado muy agitado e incomodan a los padres de la casa en la que se encuentren (cinco niños alborotados y un perro ladrando es mucho ruido) y son invitados generosamente a comer un helado en la lechería del pueblo.
La lechería queda ubicada justo en frente de la Estación de Policía y esto les permitió a los Cinco Pesquisidores darse cuenta de que el señor Goon estaba realmente ocupado puesto que salía y entraba constantemente de la estación y están dispuestos a saber el motivo.
Mientras tanto Fatty quiere probar sus nuevos disfraces de persona adulta y reta a los demás a identificarlo en la feria que hay junto al río, mientras lo intentan se divierten mucho en las atracciones de la feria. Una de estas es la exhibición de estatuas de cera y los niños ven en ella a muchos personajes famosos, luego deciden ir a tomar una limonada junto al río, al rato ven a una anciana que vende globos; Bets pide uno y descubre que es Fatty disfrazado (llevaba las manos muy limpias y el atuendo era muy zarrapastroso). Así vestido decide sentarse junto a un viejo indigente en el parque que luego resulta ser una pieza importante en la resolución de un misterio relacionado con un collar muy valioso robado días antes.
Los niños piden autorización al inspector Jenks para participar del misterio, él les prohíbe inmiscuirse, pero les permite estar alertas por si llegan a darse cuenta de algún suceso. Fatty se disfraza del viejo mendigo y se sentó en su lugar y un hombre pensando que era el viejo se sienta junto a él y le da una pista, por lo que los Pesquisidores intuyen que el viejo es utilizado para pasar mensajes relacionados con el misterio. En un cigarrillo que el desconocido le dio a Fatty pensando que era el viejo indigente, venia una nota escrita con tinta invisible en la que decía: “Dilo al número 3. Exposición figuras de cera, martes nueve de noche- Número 5”.
Como en la exposición de figuras de cera hay una de Napoleón Bonaparte, Fatty decide cambiar sus ropas por las de la figura y permanecer muy quieto mientras la banda de ladrones se reúne allí. Los demás permanecerán afuera por si se presenta algún imprevisto. Lo que los niños no sabían es que el señor Goon se dio cuenta de la reunión y también decidió asistir a ocupar el lugar de la figura del policía. Dentro de la habitación de la exposición el señor Goon estornudó y al que descubrieron fue a Fatty, lo encerraron en un armario y los ladrones se fueron; el policía salio después y Larry y Pip entraron a rescatar a Fatty.
La policía pudo arrestar a los ladrones pero no pudo encontrar el valioso collar robado, por lo que los niños se sintieron muy tristes ya que no pudieron resolver el misterio; sin embargo Fatty no se dio por vencido y decidió que debían seguir buscando y al preguntarle a Bets donde pensaba ella que podrían haber escondido el collar, ella pensó que al ser tan valioso debía pertenecer a alguien muy importante como una reina… y efectivamente el collar lo tenía la figura de cera de la reina Isabel!!!
El inspector Jenks felicitó una vez más a los niños y se enojó mucho con el señor Goon por permitir que los ladrones encerraran a Fatty en el armario. Y una vez más los Cinco Pesquisidores logran resolver un misterio y saben que vienen otros después.
Este es el quinto libro de la colección Misterios 2. La versión que yo tengo data de 1961, es protagonizada por los mismos personajes, sólo que ahora son un poco más grandes; inclusive Fatty ya “rompió” su voz y creció varios centímetros, por lo que ahora podrá disfrazarse de persona adulta sin ningún problema.
Al igual que la vez anterior, el libro da inicio en las vacaciones ya que los cuatro mayores van a internados y solo en este tiempo pueden estar juntos, las vacaciones de verano son terriblemente calurosas por lo que los niños se encuentran en un estado muy agitado e incomodan a los padres de la casa en la que se encuentren (cinco niños alborotados y un perro ladrando es mucho ruido) y son invitados generosamente a comer un helado en la lechería del pueblo.
La lechería queda ubicada justo en frente de la Estación de Policía y esto les permitió a los Cinco Pesquisidores darse cuenta de que el señor Goon estaba realmente ocupado puesto que salía y entraba constantemente de la estación y están dispuestos a saber el motivo.
Mientras tanto Fatty quiere probar sus nuevos disfraces de persona adulta y reta a los demás a identificarlo en la feria que hay junto al río, mientras lo intentan se divierten mucho en las atracciones de la feria. Una de estas es la exhibición de estatuas de cera y los niños ven en ella a muchos personajes famosos, luego deciden ir a tomar una limonada junto al río, al rato ven a una anciana que vende globos; Bets pide uno y descubre que es Fatty disfrazado (llevaba las manos muy limpias y el atuendo era muy zarrapastroso). Así vestido decide sentarse junto a un viejo indigente en el parque que luego resulta ser una pieza importante en la resolución de un misterio relacionado con un collar muy valioso robado días antes.
Los niños piden autorización al inspector Jenks para participar del misterio, él les prohíbe inmiscuirse, pero les permite estar alertas por si llegan a darse cuenta de algún suceso. Fatty se disfraza del viejo mendigo y se sentó en su lugar y un hombre pensando que era el viejo se sienta junto a él y le da una pista, por lo que los Pesquisidores intuyen que el viejo es utilizado para pasar mensajes relacionados con el misterio. En un cigarrillo que el desconocido le dio a Fatty pensando que era el viejo indigente, venia una nota escrita con tinta invisible en la que decía: “Dilo al número 3. Exposición figuras de cera, martes nueve de noche- Número 5”.
Como en la exposición de figuras de cera hay una de Napoleón Bonaparte, Fatty decide cambiar sus ropas por las de la figura y permanecer muy quieto mientras la banda de ladrones se reúne allí. Los demás permanecerán afuera por si se presenta algún imprevisto. Lo que los niños no sabían es que el señor Goon se dio cuenta de la reunión y también decidió asistir a ocupar el lugar de la figura del policía. Dentro de la habitación de la exposición el señor Goon estornudó y al que descubrieron fue a Fatty, lo encerraron en un armario y los ladrones se fueron; el policía salio después y Larry y Pip entraron a rescatar a Fatty.
La policía pudo arrestar a los ladrones pero no pudo encontrar el valioso collar robado, por lo que los niños se sintieron muy tristes ya que no pudieron resolver el misterio; sin embargo Fatty no se dio por vencido y decidió que debían seguir buscando y al preguntarle a Bets donde pensaba ella que podrían haber escondido el collar, ella pensó que al ser tan valioso debía pertenecer a alguien muy importante como una reina… y efectivamente el collar lo tenía la figura de cera de la reina Isabel!!!
El inspector Jenks felicitó una vez más a los niños y se enojó mucho con el señor Goon por permitir que los ladrones encerraran a Fatty en el armario. Y una vez más los Cinco Pesquisidores logran resolver un misterio y saben que vienen otros después.



